La tecnología de la extrusión está
basada en la plasticidad de los metales cuando éstos se encuentran
en estado sólido pero próximos a su temperatura de fusión. Esquemáticamente
consiste en introducir el metal en un recipiente o contenedor, colocando
en uno de sus extremos una matriz con la sección del perfil que se
vaya a obtener. Por el otro extremo se aplica una presión por medio
de un émbolo que hará fluir el metal a través del orificio de la
matriz, obteniendo así el perfil deseado.
Fue en el año 1810, cuando todavía
no se había descubierto el aluminio, el inglés Bramah desarrolló
la primera prensa de extrusión, pensando en la obtención de tuberías
de plomo. A partir de esta fecha se fueron introduciendo nuevos sistemas
y equipos auxiliares llegándose a extruir tubería de cobre y de latón.
Más tarde y a medida que se iban conociendo las propiedades y características
del aluminio se empezó a utilizar con él esta tecnología, hasta que
fue la Segunda Guerra Mundial la que impulsó el enorme desarrollo que
el aluminio ha tenido desde entonces.
Así pues, los elementos
básicos de la extrusión son el metal, la prensa con sus equipos auxiliares,
los parámetros de extrusión y la matríz.
Las prensas de extrusión son máquinas
hidráulicas cuyo tamaño varía según sea la fuerza que desarrolle
y las dimensiones de los perfiles que se vayan a fabricar. Las más
comunes se sitúan entre las 1.200 y las 3.000 Tons., llegando algunas
de ellas hasta las 12.000 Tons. Estas enormes prensas son utilizadas
para la fabricación de grandes perfiles destinados a la aeronáutica,
construcción de puentes, etc.
La técnica consiste en calentar el
tocho a una temperatura que varía entre los 460 y 500ºC, de manera
que, al fluir el aluminio por la matriz, el perfil salga a una temperatura
ligeramente superior a los 510 ºC para ser enfriado rápidamente a
una velocidad entorno a los 50 ºC/minuto. Si no se cumple esta condición,
la posterior carga de rotura que adquirirá el perfil se alejará de
los 22-24 Kg/mm2, al no haber precipitado la cantidad necesaria de SiMg2,
que es el elemento endurecedor de ésta aleación.
La velocidad de extrusión,
la presión y la temperatura son los parámetros de extrusión que también
influirán en la calidad de los perfiles extruídos.
Los perfiles ya enfriados sobre la
mesa de salida y almacenamiento de la prensa, cuya longitud suele variar
entre los 48 y 55 metros, con una anchura de 4 a 5 metros, son sometidos
a un pequeño estiramiento para enderezar las ligeras curvaturas que
presentan las barras de perfil extruído. Una sierra, situada en el
extremo de la mesa, cortará las barras a longitudes comerciales,
entre 4 y 6 metros, para ser depositadas en contenedores e introducirlas
finalmente en un horno de maduración a 175 ºC, antes de ser embalados
los perfiles para su distribución.