El anodizado es un proceso de
oxidación basado en la electrólisis que se desarrolla en el material
de aluminio.
La capa de aluminio se desarrolla mediante
la inmersión del aluminio en un baño de ácido sulfúrico, y pasando
una corriente de aprox. 6000 Amperios a 20 Voltios entre el aluminio
(el ánodo) y el cátodo. La capa producida forma parte integrante del
aluminio, no siendo una capa aplicada. Esta capa endurece la superficie,
la hace más resistente a la abrasión y mejora la resistencia del metal
a la corrosión; la capa anódica aísla más la superficie del aluminio
y le provee de un aspecto decorativo mediante una amplia gama de colores.
La coloración de los perfiles anodizados
se puede llevar a cabo por dos sistemas:
Coloración química o por
absorción
Coloración electrolítica
En la coloración por absorción el
pigmento se deposita en la entrada del poro, mientras que en la electrolítica
el colorante penetra hasta el fondo del poro, gracias al campo eléctrico
aplicado, lo que garantiza una mejor resistencia.
El proceso de anodizado ofrece un variado
rango de aplicaciones. El anodizado ha sido usado en la edificación
durante más de 60 años. El anodizado ofrece el acabado para la arquitectura
más duro y seguro disponible actualmente. El aluminio anodizado es
fácil de limpiar y requiere poco mantenimiento.
La Asociación Qualanod ha establecido
un conjunto de especificaciones técnicas y una Marca de Calidad en
orden a ofrecer a los consumidores una garantía para anodizado de gran
calidad.